Si tu impresora deja líneas blancas, rayas horizontales o los colores salen débiles, lo más probable es que los cabezales de impresión estén obstruidos con tinta seca. Por suerte, limpiarlos es sencillo y puedes hacerlo desde casa en menos de 10 minutos.
¿Cuándo limpiar? Cuando notes líneas blancas o colores que faltan en tus impresiones, o si no has usado la impresora por más de 2 semanas.
Método 1: Limpieza Automática (Recomendado)
La mayoría de las impresoras tienen una función integrada de limpieza de cabezales. Es la opción más fácil y segura para empezar.
No hagas más de 3 limpiezas automáticas seguidas. Cada ciclo consume tinta. Si no mejora después de 3 intentos, prueba el método manual.
Método 2: Limpieza Manual
Si la limpieza automática no funcionó, puedes limpiar los cabezales manualmente. Necesitarás: agua destilada, paño de microfibra sin pelusa, y jeringa o gotero.
Consejos para No Tapar los Cabezales
- Imprime al menos una página en color cada 7-10 días para evitar que la tinta se seque.
- Usa cartuchos originales o de buena calidad. La tinta de mala calidad obstruye más rápido.
- Apaga siempre la impresora con el botón de encendido, no quitando el cable. Así se tapan correctamente los cabezales.
- Guarda la impresora en un lugar sin polvo y sin humedad extrema.
¿Nada funcionó? Si la limpieza manual tampoco da resultado, el cabezal puede estar dañado o necesitar reemplazo. Contáctanos y te ayudamos.
